Es una de las objeciones que más escuchamos, y la realidad es distinta: una alberca estilo Dzenotik se mantiene tan fácilmente como cualquier otra, gracias a un sistema de filtración calculado para el volumen exacto de cada proyecto.
De dónde viene la confusión
Es común escuchar casos de personas que construyeron una alberca de forma irregular sin un sistema de filtración calculado, o incluso sin ninguno. El resultado, casi siempre, es el mismo: el agua se pone verde con facilidad y el mantenimiento se convierte en un problema constante en lugar de una rutina simple.
La forma no es lo que complica el mantenimiento
El mantenimiento de una alberca no depende de si su forma es rectangular u orgánica; depende de si el sistema de filtración se calculó correctamente para el volumen real de agua. Una alberca de líneas irregulares con una hidráulica bien diseñada se mantiene igual de simple que cualquier otra.
Cómo lo resolvemos en Dzenotik
En cada proyecto, el sistema de filtración —estándar o premium— se dimensiona desde el diseño, junto con la forma y el volumen de la alberca, no se cotiza por separado ni se improvisa después de terminada la obra. Así evitamos justamente los problemas detrás de esas historias: agua turbia, mantenimiento constante y dolores de cabeza en lugar de tranquilidad.
No es la forma, es el cálculo
Antes de asumir que una alberca con forma natural es más difícil de cuidar, vale la pena preguntar cómo se calculó su sistema de filtración. Ahí está la verdadera diferencia.
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Etiquetas: #mantenimiento de albercas con formas naturales #filtración #mitos